La luz que daña la ternura
es la misma que purifica
cuando el fuego prende y
te quema las entrañas,
viscosas,
los sucios rincones donde habitan
seguridad y egoísmo.


La oscuridad que te guarda 
es la misma que reconforta
cuando el agua negra
del olvido te cubre al fin,
arrastra la compasión
e inunda la conciencia.


Cielo e infierno,
sangre, recuerdo,
paseo y la mano,
la garra quebrada 
de lo que pudo ser.




3 comentarios:

  1. he visto tu blog y una pasada de fotos


    te sigo desde ya!
    un abrazo



    enzolovers

    ResponderEliminar
  2. fantásticas fotografias hay en tu blog...te invito a mi grupo en facebook,,,una ventana para ver lo que hago y veo (fotografía)
    http://www.facebook.com/groups/166168033521201/

    ResponderEliminar
  3. Entre el cielo y el infierno: Triste metáfora de salvación.

    Muy bueno Arizona.

    Bsos

    ResponderEliminar